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Galería en Miami vende objetos de dientes y cabello humano

Azteca América | EFE

December 06, 2017

 

Imagen: EFE

El dúo artístico Fantich & Young define a los seres humanos como depredadores en lo más alto de la cadena alimenticia y, para reflejarlo, se vale de una serie de artículos de lujo con incrustaciones de supuestos dientes y cabello humano.

Su instalación "Apex Predator" transforma la galería Barrett Barrera Projects del barrio miamense de Wynwood en una boutique de alta gama en la que el visitante puede dar con zapatos marca Jimmy Choo con suelas de dientes humanos, calzado de bebés con similar detalle, bolsos de cabello humano y hasta juguetes sexuales revestidos también de molares y caninos.

"El Apex Predator (Depredador de la cima) no tiene depredadores propios", explica a Efe Dominic Young, mitad creativa de la dupla, completada por la ucraniana Mariana Fantich.

La muestra tiene su inspiración en la crisis financiera del año 2008 y los objetos en exposición-venta, cuyos precios van de los 2,000 a los 45,000 dólares, pretenden poner de relieve la impunidad con la que operan los banqueros, para los artistas los más claros ejemplos de "Apex Predators".

La exhibición, por tanto, es una mirada crítica, y a la vez satírica, de las grandes entidades financieras, que no solo salieron casi indemnes de la Gran Recesión de 2008, ni enfrentaron una real amenaza a sus intereses, sino que además recibieron un oneroso rescate financiero de los Gobiernos.

Al fondo de esta galería reconvertida en boutique reposan dos esculturas de tamaño natural, "Mujer y Hombre Superhumanos", con vestidos hechos con cabello humano, calzado de lujo y, en el caso de ella, una corona elaborada con partes de una columna espinal, también ficticia, que juega con la idea de "vestir las pérdidas de los derrotados".

Con esta exhibición en Miami, que se mantiene hasta el domingo y en la que traen dos esculturas de estreno, repiten por segunda vez este concepto de instalación con características de boutique, inaugurada en Estados Unidos en 2015, en Saint Louis (Misuri), donde Barrett Barrera Projects tiene su sede.

Pretenden seguir con esta tónica de exhibición-tienda cada dos años debido a la complejidad que entrañan la preparación de cada obra, que, en promedio, puede implicar hasta 4 meses de trabajo.

Cuando se les pregunta sobre ello o sobre los precios de sus obras y la contradicción que podría suponer con la temática de la muestra, el dúo destaca que no dejan de ser meros observadores de la realidad. "El arte miente para decir la verdad, la publicidad vive para mentir", señala Young.

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