Alejandro es un hombre guapo, con mucha personalidad. Asertivo, honorable, bueno, brillante economista. Sabe lo que quiere en la vida; de voluntad firme; con sentido del humor. Se desempeña con pasión y entrega, ya sea como asesor de firmas extranjeras o como profesor universitario.
Es un hombre moralmente correcto, responsable, honrado e inteligente, pero a pesar detrás de esa imagen de fortaleza y alegría por vivir, es un hombre solitario que carga sobre sus hombros un profundo dolor y una culpa muy grande.
Sin embargo, la familia Del Real es su única familia, y en ellos ha encontrado un refugio a su dolor.
Alejandro está convencido de que nunca volverá a enamorarse, hasta que conoce a Emperatriz quien le desatará sentimientos pasionales.