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El polémico sheriff Joe Arpaio asegura que seguirá en la política

Azteca América I EFE Azteca América I EFE

06 de octubre de 2017, 20:21 hrs

Imagen, reuters.

Joe Arpaio acompañado por Donald Trump, quien le concediera el indulto presidencial ante las acusaciones de racismo que pesaban en contra del ex sheriff de Maricopa. Imagen: Reuters. 

El polémico exalguacil del Condado de Maricopa, Joe Arpaio, aseguró hoy a EFE que de alguna forma se mantendrá vigente en la política, luego de que terminara un proceso criminal en su contra, donde fue hallado culpable, sin embargo, el veredicto quedó desestimado tras obtener un indulto presidencial.

En la primera entrevista que el exalguacil concede a un medio de habla hispana tras el fin del proceso judicial, Arpaio señaló que siempre supo que era "inocente" y que fue blanco de la administración del expresidente Barack Obama solo por "cumplir con las leyes".

Arpaio, indultado el pasado 25 de agosto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que de cara al futuro no descarta volver a postularse a un cargo público y escribir un libro.

"No puedo decir que no me postularé nuevamente, no sé para que puesto, pero puede ser", manifestó vía telefónica el veterano oficial, quien estuvo al frente de la Oficina del Alguacil del Condado Maricopa, en Arizona, por 24 años y que fuera conocido por aplicar mano dura contra los migrantes indocumentados, así como por las severas condiciones en la cárcel bajo su jurisdicción.

"Aún puedo hacer mucho, continuaré luchando mis batallas", manifestó el exalguacil, quien aseveró que todavía recibe llamadas de políticos que buscan su apoyo. 

Reconoció que fue "frustrante" tener que afrontar el juicio en su contra por desobedecer las órdenes de un juez federal, como parte de un caso de perfil racial en contra de conductores hispanos en 2011.

"Durante toda mi vida solamente tuve dos infracciones por estacionarme en un lugar equivocado, y de pronto me vi enfrentando cargos criminales por desacato, todo por razones políticas", aseguró el hombre de 85 años de edad.

El pasado martes, la jueza federal Susan Bolton desestimó el veredicto de culpabilidad que se emitió en julio pasado (por el cual hubiera enfrentado una pena de hasta seis meses de cárcel), tras el perdón presidencial.

"Nunca pedí el perdón del presidente, pero estoy muy agradecido", enfatizó Arpaio, quien señaló que hasta el momento no ha podido hablar en persona con Trump para agradecerle el indulto.

"Toda persona que estuvo dentro de la corte y escuchó el caso sabía que no existían bases en mi contra", aseguró.

El antiguo sheriff lamentó que no le dieran la oportunidad de que un jurado escuchara su caso y dice no olvidar cómo fue tratado por el sistema judicial.

"Si ellos (los jueces) me pudieron destruir a mí, también te pueden destruir a ti o a cualquiera", advirtió.

El caso judicial contra Arpaio se remonta casi una década atrás, cuando a raíz de las numerosas quejas, el Departamento de Justicia estadounidense lo empezó a investigar por la presunta violación de los derechos civiles de la comunidad latina en Arizona.

De acuerdo con la investigación, los agentes a las órdenes de Arpaio detenían a conductores solo por su aspecto racial, al tiempo que arrestaban personas por la mera sospecha de ser indocumentados, para luego entregarlos a las autoridades migratorias.

Pese a que la Justicia le ordenó abandonar esas prácticas, él las mantuvo, lo que le granjeó la apertura del caso en el que fue declarado culpable.

El político republicano aseguró que durante sus 24 años como alguacil nunca fue "racista" y se limitó a hacer cumplir las leyes federales y estatales.

"Hay grupos y gente que nunca van a estar contentos con lo que yo diga o haga", indicó.

En la actualidad, el exalguacil realiza diversas presentaciones, como la que ofreció la pasada semana en Fresno, en California, en un evento organizado por el Partido Republicano y en donde reiteró su apoyo "hasta el final" a Trump.

En este acto, según informan medios locales, opinó que deberían mandar de vuelta a sus países a todos los jóvenes indocumentados beneficiados con la Acción Diferida (DACA), programa finalizado por la actual administración y que ha puesto en entredicho la deportación de 800,000 migrantes.