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Tres presidentes mexicanos fueron informantes de la CIA durante Guerra Fría

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03 de noviembre de 2017, 18:37 hrs

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Imagen: Wikimedia Commons

Los documentos desclasificados sobre el asesinato de John F. Kennedy revelaron la relación con la CIA de tres expresidentes mexicanos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que estuvieron en el poder durante  tres sexenios: Adolfo López Mateos (1958-1964), Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) y Luis Echeverría (1970-1976).

Esta información se ocultó en los noventa, al término de la Guerra Fría, debido al riesgo que podría presentar al Gobierno  mexicano, pues el partido que regía a México en ese entonces seguía siendo el mismo con un pequeño margen de tiempo.

El juez federal, John R. Tunheim, explicó que "ese fue el argumento que usaron el Departamento de Estado y la CIA para convencernos de no publicar algunos de los detalles operativos de cómo compartían información de inteligencia con México".

El principal problema que demuestran estos documentos desclasificados es la participación de estos presidentes como informantes de la CIA. En el artículo de José Raúl Linares para el diario El Financiero, expone que, "por una parte, el gobierno encabezado por Adolfo López Mateos se negó a cerrar las relaciones diplomáticas con la revolución cubana y, por la otra, permitió que bases de la CIA espiaran a jóvenes simpatizantes del régimen de Castro y el mundo socialista".

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La relación de los expresidentes con la CIA no era una forma superficial de la investigación sobre el asesinato de Kennedy, sino un espionaje directo. Los documentos, según Manuel Hernández Borbolla del Huffington Post, los expresidentes López Mateos, Díaz Ordaz y Echeverría, tenían nombres clave a través de los cuales la CIA podía identificarlos.

Raymundo Riva Palacio, también del Financiero, escribe que López Mateos tenía un "nivel de subordinación" con el jefe de la CIA en México, Winston Scott, "quien lo reclutó como un activo de la agencia". "López Mateos podría haber sido destituido por el único delito por el cual se le puede juzgar: traición a la patria", concluye Riva Palacio.

La operación de México con la CIA llevaba el nombre de LITEMPO (Li=México, Tempo=la productiva relación entre la CIA y altos funcionarios mexicanos). De acuerdo con documentos desclasificados en el 2006, el periodista Jefferson Morley reporta que los agentes mexicanos de la CIA recibían dinero de Winston Scott, pero no se sabe qué cantidad. "recibían dinero de Winston Scott, como parte de la operación LITEMPO".