SECCIONES DENoticias

Fingió su muerte para probar que su esposa lo mandó matar

Azteca América Azteca América

09 de noviembre de 2017, 11:06 hrs

Cuando el boxeador amateur Ramón Sosa se enamoró de María, mejor conocida como Lulú, jamás se imaginó lo que esta mujer sería capaz de planear para deshacerse de él.

Ramón Sosa conoció a Lulú y la invitó a trabajar con él en su gimnasio, ubicado en Texas. Al mismo tiempo ambos habían iniciado una relación romántica que solo se veía interrumpida cuando por su situación legal, ella se veía obligada a entrar y salir del país para renovar su visa

Fue en el 2010 que contrajeron matrimonio  y el futuro ´para la pareja se veía prometedor. Sin embargo, tras una mala racha económica en el 2015, Lulú le solicitó el divorcio a Sosa; ella no se detendría ahí ya que entre sus planes estaba desparecer a Ramón.

Macabra velada al lado del Hannibal Lecter ruso

Entonces que ella contactó a Gustavo, para pedirle que le ayudara a conseguir  un asesino a sueldo para liquidar a su marido; Lulú estaba dispuesta a pagar dos mil dólares.

Con lo ella que no contaba era que Gustavo entrenaba con Ramón y lo consideraba su amigo; al principio Ramón no lo podía creer y le pidió que asistiera a la próxima reunión con su mujer llevando una grabadora y un micrófono.Con esta grabación, acudieron  a la comisaría del condado, en donde la policía urdió un plan para atrapar a Lulú.

Maquillaron a Ramón Sosa para que pareciera que había fallecido por un disparo en la cabeza, le pidieron que se tirara sobre una fosa cavada en el desierto y fotografiaron esa presunta ejecución. "Pretender que estaba muerto fue terrorífico", confesó la presunta víctima.

Un agente encubierto le entregó la evidencia de la supuesta muerte a María Sosa, quien según el policía, se rió al ver las fotografías. María Sosa fue arrestada y condenada a 20 años de prisión en octubre del 2016. 

Psicosis criminal: ¿Qué hay en la mente de un asesino?