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Estaba muerta en el asiento trasero del carro, pero ellos bebían y fumaban

Azteca América Azteca América

16 de noviembre de 2017, 20:06 hrs

 Jason Burder y Adam King se encuentran detenidos por la muerte de Megan Bannister, una joven británica de 16 años, ocurrida el pasado 14 de mayo en Leicestershire, Leicester, Inglaterra, informó The Guardian.

Jason Burder y Adam King son juzgados por la muerte de Bannister por negligencia.

La víctima fue encontrada muerta en el asiento trasero del carro (un Vauxhall Astra), manejado por Jason Burder, en un choque automovilístico.

Sin embargo, esta no fue la causa de muerte, pues, según una corte de Birmingham, el choque no le provocó ninguna lesión fatal.

La causa de muerte se le adjudica a Burder y a King por haberla dejado morir, esto es, por negligencia grave, después de que ambos la llenaron de alcohol y éxtasis; y, a pesar de saber el riesgo que corría la vida de Bannister, no hicieron nada para ayudarla.

Además, en los estudios postmortem, las pruebas revelaron que el semen de Burder estaba dentro de la vícima y sobre ella. También estaba, inusualmente, en las uñas de King.

Una patóloga concluyó que sólo podía haber dos causas de muerte: por estrangulamiento o por sobredosis de droga.

Miranda Moore, abogada con rango QC (Queen's Council, un rango alto en Inglaterra), abrió el caso señalando a Burder y a King como los causantes de la muerte Bannister.

Según la madre de Burder, ambos jóvenes estaban ayudando a Megan a entrar al carro. 

Sin embargo, Moore opina que no estaban haciendo eso. "Pudieron llevarla al Hospital Real de Leicester, pudieron llamar al 999 o pedir a la Sra. Burder por ayuda, pero no lo hicieron".

Esta acusación se basa en los registros de las llamadas y recibos de compras de Burder y King.

Mientras tenían a Megan en el asiento trasero, ellos compraron cerveza y estaban llamando a chicas de compañía.

"Ambos hombre, decimos, fueron los responsables de ponerla [a Megan] en esta situación, y haciendolo de esta manera, eligieron no buscar ayuda. Estaban lo suficientemente conscientes para manejar un auto, desperdiciar ese tiempo buscando chicas de compañía, comprar cerveza y beberla y fumar cigarrillos".

"Su comportamiento en esa situación y su completa falta de consideración puede indicar que, en el momento del choque, ellos ya habían aceptado que Megan ya estaba muerta, y aún así no hicieron nada", concluyó Moore.

Jason Burder y Adam King niegan las acusaciones y el juicio continúa.