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Cámara oculta revela agonía de un paciente mientras enfermeras ríen

Jimena Barragán Jimena Barragán

30 de noviembre de 2017, 15:11 hrs

James Dempsey era un veterano de la Segunda Guerra Mundial que ingresó a un centro de mayores de Atlanta en Georgia, Estados Unidos, cuando tenía 89 años. Dempsey sabía que alguien iba a escuchar la atroz agonía que sufrió mientras las enfermeras lo ignoraban, incluso se burlaban de él. Tardaron más de dos horas en avisar al servicio de emergencias y practicarle reanimación cardiopulmonar.

La ayuda llegó demasiado tarde  Dempsey falleció esa misma noche y el centro de mayores se apresuró a ofrecer su versión.

La familia había creído al cien por ciento la versión de la institución, pero el hijo del fallecido recuperó una cámara que había sido intalada secretamente en la habitación. 

Las imágenes han causado la indignación de la sociedad en Estados Unidos y a puesto sobre la mesa las deficiencias del sistema de atención sanitaria. Más de 251,000 personas mueren al año en el país por negligencias médicas, según un estudio de la Universidad Johns Hopkins publicado en The British Medical Journal

Dempsey murió el 27 de febrero de 2014 pero su caso salió a la luz hasta ahora, cuando el Tribunal Supremo de Georgia autorizó compartir la grabación.

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En la grabación muestra el momento exacto en el que el paciente tiene síntomas de asfixia y asustado comienza a gritar:“¡Ayúdenme, ayúdenme, ayúdenme!”, se le oye gritar. "¡No puedo respirar, ayuda!", insiste sin éxito.

Ocho minutos después entra una cuidadora, mientras Dempsey sigue agitándose, apenas podía respirar. La enfermera ajustó las sábanas, miro los tubos y apagó el indicador de auxilio, después simplemente le dio la espalda.

Durante más de una hora, el veterano volvió a quedarse solo. Cuando las enfermeras regresaron, ya había perdido la consciencia, tampoco hicieron nada. Una hora después, empezaron a practicar las maniobras de resucitación. Procedimiento que llevó a cabo la supervisora, Wanda Nuckles, entre las risas de sus compañeras sin ningún éxito.

Tras el fallecimiento, las enfermeras mintieron sobre lo ocurrido. Sostuvieron que ante la llamada del paciente, habían corrido a su habitación y le habían intentado reanimar sin descanso

Su coartada se vino abajo cuando el hijo de Dempsey mostró la grabación y su nula respuesta. Las enfermeras perdieron su licencia. No se sabe más sobre el acuerdo al que llegó la familia de Dempsey con el centro de ancianos.

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