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Sentencian a mujer que mató a bebé de cuatro días por meterlo en el refrigerador

Azteca América Azteca América

04 de diciembre de 2017, 22:32 hrs

 Angela Renee Blackwell, de 28 años, fue sentenciada a cinco años de prisión por haber matado a su bebé recién nacido en 2016, al ponerlo en un refrigerador, dijeron los fiscales a People.

Las autoridades encontraron el cuerpo del bebé de Blackwell en un cajón inferior del refrigerador el 27 de febrero del 2016 después de que recibieron una llamada del 911 alrededor de las 8 de la mañana.

Sin embargo, Candice Lively, abogada adjunta del caso,  dijo que Blackwell "parece no entender o no tener una intención maliciosa".

Según Lively, "[en la llamada] puedes escuchar a Angela llorando en el fondo, diciendo 'maté a mi bebé, maté a mi bebé".

De acuerdo con las autoridades, Blackwell, antes de la muerte del bebé, dijo que se levantó a las 5:30 para cuidar a su bebé porque estaba llorando; después envolvió a su bebé y lo colocó en el cajón inferior del refrigerador, cerró la puerta y se fue otra vez a la cama.

"Creo que ese fue el único lugar donde podía ponerlo para que no lo pudiera escuchar llorar", señaló Lively.

La defensa sugirió que Blackwell no tenía intenciones de matar a su hijo, sino que no comprendía las consecuencias de sus actos por sufrir de un problema psiquiátrico. Mike Lifsey, su defensor, mencionó que Blackwell tenía la "mente de un niño". "Es una mujer con un coeficiente intelectual de 58. No sé lo ocurrió ahí. No hay maldad. Fue a todas sus citas prenatales. Ella dijo que estaba muy, muy estresada y que no tenía intención de hacerle daño a su bebé", explicó Lifsey.

Lively sentenció a Blackwell, a pesar de su condición mental, a estar un tiempo en la cárcel. La sociedad ni la comunidad no puede perdonar el asesinato de un bebé de cuatro días, dijo Lively.

Sin embargo, Lively mostró piedad a Blackwell, ya que le ofreció un acuerdo con la Fiscalía, en el cual el cargo por homicidio se disminuiría a abuso infantil y a infligir gran daño corporal a un niño.

"Nadie sabe por qué. Perdió el control de sus sentidos", concluyó Lifsey.