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Dennis Nilsen, el asesino que guardaba los cuerpos de sus víctimas hasta que se descomponían

Azteca América Azteca América

21 de diciembre de 2017, 17:08 hrs

Deniss Nilsen, también llamado el Asesino de Mueswell Hill, sembró el terror en la ciudad de Londres, donde sedujo a  sus víctimas en su mayoría hombres gays aunque también mató  adolescentes orillado por el temor de sentirse abandonado.

Nilsen nació en noviembre de 1945 en Escocia, según llegó a comentar en entrevistas su vida fue solitaria desde que era niño. Descubrió en la adolescencia su homosexualidad y durante una cita en el año 1978  su carrera criminal daría comienzo con el asesinato de Stephen Holmes de 14 años.

“Temía despertarlo por miedo a que me abandonara. Temblando de miedo lo estrangulé. Él se debatía, y cuando estuvo muerto volví a llevar su cuerpo a la cama conmigo y fue el principio del fin de la vida que yo conocía. Había empezado a recorrer la avenida de la muerte y a poseer un nuevo tipo de compañero de departamento" dijo sobre su primer asesinato.

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Nilsen, que se desempeñó como cocinero mientras trabajaba en la Armada, conoció a la mayoría de sus víctimas en el bar Black Cap, lugar frecuentado por hombres homosexuales, donde los seducía y posteriormente los invitaba a su departamento.

Cuando fue atrapado por la policía, les confesó que tras asesinarlos los arreglaba haciendo que los cadáveres lucieran mejor. Previo al desmembramiento, Nilsen vestía y limpiaba los cuerpos durante meses hasta que estos comenzaban a descomponerse.

deniss nilsen 1

Eventualmente los descuartizaba y los enterraba en el patio trasero del lugar donde vivía, pero un día cometió un error que haría que la policía lo atrapara; Deniss comenzó a echar los restos de sus amantes por el excusado.

Los habitantes del condominio donde Nilsen tenía su departamento comenzaron a quejarse del estado de las tuberías ya que a cada rato se averiaban, entonces llamaron a un plomero que se encontró con un siniestro panorama.

Al revisar la fosa séptica, la pestilencia era inaguantable y al  apuntar la luz de la linterna  hacia el fondo del agujero, alcanzó a ver una capa de un líquido color blanco y viscoso, salpicado por unas manchas de algo que parecía sangre. Descubrió trozos de carne en estado de putrefacción, algunos con mechones de cabello aún adheridos. 

El fontanero avisó a la policía, quienes rápidamente identificaron como restos humanos los que habían encontrado.  Ese mismo día interrogaron a los vecinos, pero un detective experimentado no tardó en descubrir que Nilsen era el responsable .

Con actitud fría, el asesino serial cooperó con las autoridades dando detalles de sus crímenes. El interrogatorio duró once días y ahí confesó que en donde vivía había entre 15 y 16 cuerpos, que había intentado asesinar a otras siete personas pero de ellas algunas habían logrado escapar o se había  arrepentido. 

Algunos de los cuerpos estaban enterrados en el patio trasero y algunos estaban, en trozos, metidos en bolsas plásticas dentro de su departamento. De todas las personas a las que mató solo fue condenado a cadena perpetua por las muertes de Stephen Holmes, Kenneth Ockenden, Martyn Duffey, William Sutherland y Malcolm Barlow.

 


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