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Los robots llegaron para quedarse con tu trabajo

Azteca América Azteca América

06 de marzo de 2018, 20:03 hrs

Archivo, grosby groupLos robots laborales ya son una realidad, como Josie Pepper, que es asistente del aeropuerto de Munich. Imagen: Grosby Group. 

La leyenda cuenta que el 23 de diciembre de 1940, el editor y escritor de ciencia ficción John W. Campbell, se reunión con el también autor de ficción Isaac Asimov, para platicar acerca de lo que posteriormente sería conocido como las tres leyes de la robótica, pues necesitaban un código moral para los robots que existían en sus relatos. Así llegaron a la premisa más importante: un robot no hará daño a un ser humano, ni permitirá que con su inacción sufra daño. Las otras dos reglas están supeditadas a esta, así que el asunto es claro: el principio rector de todo autómata, es no herir a los humanos

Sin embargo, Asimov y Campbell no consideraron otras variantes de daño más que las físicas. Es por ello que ocho años después, Norbert Wiener, el llamado padre de la cibernética, advirtió que existiría naturalmente un conflicto entre tecnología y empleo, por lo cual sugirió indemnizar a los ciudadanos reemplazados con robots. Ambas advertencias fueron consideradas en su momento auténticas locuras. Pero hoy ya no parecen tan disparatadas. 

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Actualmente existen, según datos de la Federación Internacional de Robótica, 1.63 millones de robots funcionales en todo el planeta, cuya mayoría ha impactado ya el mercado laboral. Por ejemplo, en Japón ya existen bancos donde las ventanillas son atendidas por humanoides; en China cuentan con Xiaobing, primer robot presentador del clima en televisión, al tiempo que Foxconn, compañía que fabrica dispositivos para Apple y Samsung anunció que reemplazará 60,000 empleados con robots; Alemania cuenta con Josie Pepper, autómata asistente del aeropuerto de Munich; y todo esto mientras los trabajos mecánicos están prácticamente acaparados por diversas máquinas (si tienes un auto en la actualidad, seguramente fue fabricado única y exclusivamente por robots). 

Esta revolución laboral también tiene intereses privados, los cuales acelerarán el reclutamiento de androides en vez de seres humanos, pues con los robots se obtienen trabajadores 100% calificados, mientras se reducen los costos de producción, seguridad social, prestaciones, etcétera. Por ello, se han realizado varios estudios al respecto, con tal de medir no sólo el impacto laboral actual, sino el futuro. 

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La Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos indica que en los próximos años, entre tres y cinco personas perderán su trabajo por cada robot, mientras los salarios bajarán entre un 0.5 y 0.25%. Cabe señalar que estas cifras, si bien no parecen alarmantes, fueron construidas con parámetros bastante conservadores, pues no se tomaron en cuenta los campos laborales que serán vitales en el futuro, como los de la nanotecnología y similares. 

El diario británico The Guardian hizo su propia clasificación de los trabajos que están próximos a perderse o lo harán con el paso del tiempo. En su lista de los menos seguros, coloca al telemarketing en primer lugar (99% de probabilidades de ser automatizado), seguido por los oficinistas de préstamos (98&), los cajeros (97%), asistentes legales (94%) y los conductores de taxis (89%). 

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Pero no todo es oscuro, pues el rotativo inglés también clasificó los trabajos más seguros. El primer lugar fue para los trabajadores de la salud mental y los de abuso de sustancias (0.3% de probabilidad de automatización), el segundo para los terapeutas ocupacionales (0.35%), tercero para nutriólogos (0.39%), cuarto para los médicos cirujanos (0.42%) y quinto para el clero (0.81%). 

Hay que estar muy atentos al desarrollo de este tipo de tecnología, pues si bien a varios aún les parece un asunto irreal, hay que recordar que ya existen robots y máquinas capaces de realizar actividades humanas que se pensaban inaccesibles para la inteligencia artificial, como la composición de música original o la actuación teatral.