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Refugio amenazado por huracán Florence sacrificará a animales que no sean adoptados

Marianna Fierro Marianna Fierro

13 de septiembre de 2018, 11:46 hrs

El refugio de animales manejado por Kevin Raffee y su esposa Julia Lamacchia está en problemas y están esperando que alguien los ayude.

Kevin esperó hasta el último momento para abandonar el refugio, su esposa, Julie ya había dejado su casa junto al mar en Wilmington, Carolina del Norte. Pero el miércoles por la mañana, la fuerza de Florence los empezó a alcanzar y ya era hora de irse.

Raffee comenzó a empacar su camioneta a la que llama el "Fluffy Bus" con lo que realmente era importante: casi 20 mascotas, entre gatos y perros que la pareja había salvado de una posible eutanasia.

Para muchas mascotas que han sido abandonadas después de que sus dueños huyeron del condado costero y las comunidades alrededor, los últimos días antes de que llegue la tormenta podrían significar la vida o la muerte.

Los refugios para animales locales administrados por el gobierno se llenaron rápidamente, y en muchas jurisdicciones, como el condado de Pender, los refugios que alcanzan la capacidad deben "ahorrar espacio", dijo Jewel Horton, gerente de Pender County Animal Shelter, a The Washington Post el miércoles.

Esto significa dormir a los  animales para reducir la sobrepoblación. "Estamos evitando la eutanasia a toda costa", dijo Horton. "Es por eso que estamos pidiendo ayuda".

Organizaciones como Pender County Humane Society están ayudando a facilitar la adopción y están trabajando para despejar el espacio en el refugio sin tener que sacrificar a ningún animal. Los aproximadamente 20 perros y gatos en la furgoneta de Raffee, con destino a un grupo de rescate en Pensilvania, son animales que por ahora no enfrentarán la eutanasia.

"Para nosotros, los animales son más importantes que las cosas", dijo Lamacchia, quien es presidente de Humane Society, con sede en Burgaw, Carolina del Norte. "Las cosas pueden ser reemplazadas, cualquier cosa puede ser reemplazada, pero nunca se puede reemplazar una vida, ya sea una persona o un animal".

Matar a los animales es lo último que el personal del refugio quiere hacer, dijo Horton.

Usualmente cuando el refugio en la ciudad, que tiene aproximadamente 4,100 habitantes, se acerca a su capacidad, ella hace correr la voz y los residentes responden. Incluso en los días previos al huracán Matthew en 2016, Horton pudo encontrar suficientes hogares para los animales del refugio. Pero Matthew no golpeó a Carolina del Norte de frente.

"La gente está huyendo de este estado como si no hubiera mañana", dijo Horton. "Simplemente no hay personas aquí para llevarse a estos animales".

A medida que más residentes se vayan por órdenes de evacuación obligatorias, el refugio del condado espera que sus jaulas se llenen más. Horton dijo que por ley está obligada a aceptar a todos los animales que entran por sus puertas.

Es importante que el refugio elimine tantos animales como sea posible ahora, antes de que llegue la tormenta, porque una vez que lo haga, Horton espera que su refugio tenga menos espacio.

Qué hacer con las mascotas en una tormenta es una pregunta que se hacen siempre propietarios, activistas y funcionarios cada temporada de huracanes. La semana pasada, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, en Twitter, alentó a los residentes a considerar a sus mascotas en sus preparativos para desastres.

"Haga un plan y practíquelo con ellos", alentó la agencia.

Organizaciones como la Sociedad Estadounidense para la Prevención de la Crueldad contra los Animales y la Sociedad Humanitaria de los Estados Unidos se han vuelto más agresivas a la hora de responder a los desastres, especialmente después del huracán Katrina.

Una encuesta posterior a la devastadora tormenta de 2006 descubrió que el 44 por ciento de las personas que optaron por no evacuar lo hicieron porque no querían dejar a sus mascotas. Pero aun así, muchos animales fueron abandonados, más de 100,000, según la Ley de Seguridad Nacional de Luisiana. Hasta 70,000 murieron a lo largo de la costa del Golfo.

El martes, la ASPCA pidió a los dueños de mascotas que evacuaran a sus animales con sus familias y les dio instrucciones para hacerlo.

"No podemos enfatizar lo suficiente la importancia de incorporar mascotas a los planes de evacuación para mantener juntas a las familias y las mascotas", dijo en el comunicado Dick Green, jefe de la unidad de respuesta ante desastres de la ASPCA.

"Es imperativo que los refugios de animales tomen medidas proactivas y necesarias, y colaboren con otras agencias si es necesario para mantener a los animales bajo su cuidado seguros durante situaciones de emergencia", dijo.

"Esta tormenta nos va a arrasa. Si no hacemos que la gente intensifique sus esfuerzos  y fomente y done, realmente va a limitar nuestros recursos" dijo Lamacchia .

Pero mientras tanto, todo lo que pueden hacer es conducir.

En una estación de servicio en algún lugar entre Carolina del Norte y Pensilvania, Raffee se detuvo y tomó un descanso. Necesitaba estirar las piernas, y los perros también. Dejó que un cachorro, al que habían llamado Neil Young Jr., saliera de su jaula, ahí el animal le hizo cariños y por un momento todo fue como antes.

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