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Aclaran que la holandesa Noa Pothoven, de 17 años, no murió mediante suicidio asistido

Andrea Escobar Andrea Escobar

05 de junio de 2019, 21:11 hrs

“No he estado viva desde hace ya mucho tiempo; sobrevivo, y ni siquiera eso. Respiro, pero ya no vivo",” escribió Noa Pothoven en su cuenta de Instagram, una adolescente de 17 años que murió el fin de semana como consecuencia de distintos trastornos psicológicos que le generó el estrés postraumático por ser abusada sexualmente cuando era una niña. 

Distintos medios reportaron el martes que su fallecimiento se había tratado de un suicidio asistido, el cual es un procedimiento legal en los Países Bajos, de donde era originaria; sin embargo, el portal Politico desmintió este miércoles esa versión y aclaró que Pothoven pidió la eutanasia hace algunos meses a las autoridades neerlandesas debido al enorme sufrimiento que le generaban sus padecimientos, pero su solicitud fue rechazada.  

Pothoven fue abusada sexualmente a los once años y violada a los catorce 

Originaria de Arnhem en los Países Bajos, Pothoven fue víctima de abuso sexual en una fiesta escolar cuando tenía tan sólo once años. Tres años después fue violada por dos hombres en un callejón de su ciudad. La vergüenza y el miedo a contar su historia la mantuvieron en silencio por más de tres años, hasta que sus padres, preocupados por el estado en el que veían a su hija, buscaron en su habitación y encontraron múltiples cartas en las que se despedía de ellos. 

En el tiempo que mantuvo el secreto, Pothoven llevó un diario donde vació su experiencia sobrellevando el trauma. Tiempo después decidió compartir su historia para ayudar a otros jóvenes que vivieran crisis similares; su diario se convirtió en un premiado libro autobiográfico titulado Winnen of leren (Ganar o aprender), donde describió su dura batalla contra el estrés postraumático, la depresión, ansiedad y anorexia

Seis meses antes de su muerte, Pothoven había recurrido antes a la clínica End of Life en La Haya, especializada en el suicidio asistido, pero acudió sin el consentimiento de sus padres por lo que le fue negado el servicio. Desde 2002, en los Países Bajos existe la Ley de la Terminación de la Vida, que permite a personas —tan jóvenes como de doce años— la solicitud y realización de un suicidio asistido en caso de padecer alguna dolencia irreversible, encontrarse en fase terminal o vivir con un sufrimiento insoportable, pero cualquiera sea el caso, debe ser avalado por dos médicos que justifiquen la voluntad de morir del paciente y si se trata de un menor de edad, la petición debe ser avalada por los padres. Pothoven no cumplió con los requisitos solicitados por la ley. "Ellos piensan que soy demasiado joven para morir, que debo completar el tratamiento del trauma y que mi cerebro primero debe estar completamente desarrollado. Eso sucede hasta que tienes 21 años. Estoy devastada porque no puedo esperar más." escribió tras recibir la negativa.  

En su última publicación de Instagram, la cual fue borrada de su cuenta, Pothoven anunció: "Una publicación triste. Iré directo al punto: en un periodo máximo de diez días moriré. Después de años de luchar, esto ha terminado. He dejado de comer y beber por un tiempo desde hace algún tiempo y tras muchas conversaciones se ha decidido dejarme ir porque mi sufrimiento es insoportable."

Pothoven murió unos días después por la falta de alimento; sus padres y doctores acordaron no intervenir en su decisión ni obligarla a recibir tratamientos forzados, pero no recibió la eutanasia.  

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